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Escucha, construye, difunde y evalúa el Propósito

¿Qué motiva a los colaboradores de una empresa a dar lo mejor de sí mismos en sus áreas de trabajo? y, ¿cómo mantenerlos comprometidos con las altas metas de una organización que busca sobresalir ante la competencia?

Si bien, para ello existen muchas herramientas y programas que nacen de las áreas de Capital Humano, o incluso, de la misma Dirección General, se vuelve necesario voltear la mirada al origen: al para qué existe la empresa, es decir, a su Propósito. 

Condensado en un postulado, el Propósito va más allá de ser una frase por incluir en materiales de comunicación interna. Más bien, representa el impacto que el negocio quiere lograr en su entorno cercano y en el mundo, en general. Del Propósito se desprenden los objetivos y proyectos, incluso, la identidad, y sirve para alinear a todo el equipo que lo va a hacer realidad.

Lo ideal es fundar una empresa con un Propósito bien definido. Sin embargo, en cualquier fase de vida del negocio se puede plantear o incluso replantear, si las condiciones de mercado cambian e impactan al original.

Para que Disney definiera su propósito como “Crear felicidad” o Google determinara que el suyo es “Organizar la información del mundo y hacerla universalmente accesible y útil”, debieron escuchar a sus grupos de interés.

Este ejercicio de escucha se logra a través de estudios de mercado o de segmentación, círculos de oro (de Simon Sinek), metodología 1A (de Manuel Tessi), los Objetivos de Desarrollo Sostenible y etnografía, entre otros. 

Una vez construido el Propósito, es preciso difundirlo al interior y al exterior de la organización con técnicas de storytelling, a cargo del área de Comunicación y de Capacitación, con el respaldo constante de mensajes de la Dirección General.

Comprobar que efectivamente el Propósito ha sido adoptado por los integrantes de la empresa es posible a través de escalas de engagement que evalúan liderazgo, trabajo en equipo y camaradería, así como por medio de indicadores de atracción de talento y de rotación de personal. Incluso, por medio de rankings reputacionales, que califican todo lo bueno que es y realiza una organización.

Tanto el Propósito como la reputación caminan de la mano para consolidar empresas cada vez más fuertes y flexibles a la vez, capaces de enfrentar una crisis, en caso de presentarse, dado que están integradas por personas que saben lo que hacen (cuentan con conocimiento) y para qué lo hacen (cuentan con Propósito).

Todo esto y más se aborda en el Diplomado de Propósito Corporativo y Grupos de interés, que inicia el 5 de junio de 2024, en línea y en vivo, impartido por expertos reunidos por CORE Group y Universidad Anáhuac. Encuentra más información en: www.reputacioncorporativa.mx

Escucha, construye, difunde y evalúa el Propósito
Ignacio Robledo

Actual  Director General de Core Group, firma que apoya a las organizaciones a ordenar, estructurar, alinear, diseñar y operar estrategias de Reputación Corporativa, Comunicación Interna, Crisis y Engagement. También se dedica a capacitación y extensión académica, desarrollando y operando los Diplomados en Comunicación y Reputación Corporativa, Comunicación Interna y Engagement y Propósito Corporativo en Alianza con la Universidad Anáhuac México Norte.

Actual Delegado de Desarrollo Institucional de MERCO en México – Monitor Empresarial de Reputación Corporativa – Ranking de Reputación en México.

Actual integrante del Consejo Consultivo y expresidente de la Asociación Mexicana de Comunicadores – AMCO.

Catedrático desde hace 35 años, especializado en Comunicación Estratégica, Interna y Reputación Corporativa, actualmente  impartiendo cátedra en Licenciatura y Posgrado en la ULSA y Universidad Anáhuac del Norte.

 Desde 2011 y hasta la fecha, Consultor y Capacitador certificado en Comunicación Interna 1 A, prestando sus servicios para empresas en México y Latinoamérica.

www.reputacioncorporativa.mx

www.linkedin.com/in/ignaciorobledoc

https://blinq.me/AWb3ZhxMjhBoDe9jDiRR

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