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El Reto Reputacional De Las Compañías Mineras De Canadá en México

De todas las industrias, la minería es, muy probablemente, la más incomprendida. Nuestra vida depende de la disponibilidad de metales para un sinfín de usos cotidianos. Es difícil encontrar un “abstemio mineral”. Pero la minería es cuestionada y atacada por su impacto ambiental y rechazada por quienes argumentan que tiene efectos negativos en las comunidades donde se desarrolla.

En México, el gobierno ha atacado la actividad minera por diversas causas: la entrega de concesiones mineras en circunstancias poco transparentes, la evasión de impuestos y la especulación de tierras. Para minas que explotan empresas de Canadá, el ataque puede adquirir tintes nacionalistas: la minería en manos de extranjeros. 

La minería es un sector central en la relación México-Canadá y ha sido un tema de conversación entre el presidente López Obrador y el Primer Ministro Trudeau. López Obrador ha criticado públicamente el caso de una empresa canadiense que aparentemente no hace un registro correcto del mineral extraído para no pagar los impuestas correctos y Trudeau ha criticado el trato poco amigable que las empresas de su país han recibido en México. No obstante, la inversión de Canadá en minas mexicanas sigue creciendo y ya representa el 35% del total de su inversión en México. A fines de 2022, por ejemplo, Torex Gold anunció una inversión de 850 millones de dólares para integrar tres minas que tiene en operación en Guerrero.

Las empresas canadienses dedicadas a la minería en México, como en otras partes del mundo, necesitan fortalecer su reputación y destacar más sus acciones en materia de protección del medio ambiente y responsabilidad social. 

Para avanzar en este camino, deben atender cuatro elementos claves: 

1.- Acercarse al gobierno. Cuando las autoridades se convierten en críticos de la minería, las corrientes de opinión pública que alimenta son difíciles de revertir. La consecuencia es doble: (a) expresa una línea muy clara de rechazo a funcionarios públicos que deben supervisarla y alentarla y (b) abre un mayor margen de maniobra a los grupos sociales y organizaciones no gubernamentales que tradicionalmente se han opuesto a su actividad. Por eso el acercamiento al gobierno y a líderes que puedan servir de interlocutores es clave para la industria para sensibilizarlos sobre sus acciones y beneficios. 

2.- Apoyarse en investigación. Para definir una estrategia segura, la minería debe realizar una investigación precisa sobre dónde está parada: ¿Qué construye buena reputación? ¿Se reconocen sus beneficios? ¿Qué es lo que le da crédito entre la población? ¿Qué acciones debería emprender y qué herramientas puede utilizar para involucrar a la sociedad? En un ambiente tan enrarecido, la investigación de las actitudes públicas permitiría trazar una ruta segura para tocar las sensibilidades correctas en las personas pertinentes.

3.- Dar respuesta a temas críticos. Muchos de los temas que generan conflicto en el sector minero están relacionados con seis aspectos esenciales: (a) el uso del agua, (b) la tenencia de la tierra, (c) los beneficios sociales, (d) las formas de participación de la comunidad, (e) la concepción del desarrollo de la comunidad, y, (f) el respeto a las costumbres y tradiciones de la zona en la que operan. La calidad de las políticas e iniciativas que las empresas mineras canadienses diseñen para atender estos aspectos son vitales para poder operar sin obstáculos.

4.- Comunicación. Las percepciones sobre la minería están muy vinculadas al tipo de información que reciben los grupos interesados en su actividad. Mejorar la cantidad y calidad de la comunicación de las empresas mineras es fundamental para corregir imágenes anquilosadas sobre la industria.

Si la minería quiere fortalecer su reputación para incrementar su respaldo social, necesita resaltar los beneficios socio-económicos que genera, las acciones que implementa para reducir el impacto de su actividad, la colaboración con autoridades y especialistas desarrollan para contar con esquemas de regulación y sostenibilidad y sus programas sociales y casos de éxito. 

Todos en México y el mundo necesitamos una minería sustentable porque muchas industrias no cuentan con sustitutos para sus procesos. Es importante reconocer que la minería es una actividad esencial y que para muchas poblaciones remotas es la única opción de desarrollo. La clave está en que las acciones de impacto social y los beneficios de la minería sean más ampliamente conocidos y respaldados por la sociedad y que haya espacios de cooperación para reducir su impacto en el medio ambiente y las comunidades donde opera.

El Reto Reputacional De Las Compañías Mineras De Canadá en México
Antonio Ocaranza Fernández

Antonio Ocaranza Fernández es CEO de OCA Reputación, una consultoría que construye, protege y restaura reputaciones. Cuenta con más de 30 años de experiencia en comunicación y asuntos corporativos en gobierno y empresas. Fue vocero del Presidente Ernesto Zedillo para la prensa internacional y responsable de prensa en las embajadas de México en Estados Unidos y Canadá. Ha sido director de comunicación de Walmart de México y Vitro. Es Vicepresidente de World Vision México y ha sido consejero de la Asociación Mexicana de Comunicadores. Es colaborador para Forbes y Expansión. @aocaranza / ocareputacion.com

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