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Igualdad Laboral: Avances Y Retos

A nivel mundial, las mujeres ya son reconocidas como ciudadanas con las garantías que ello implica en muchas legislaciones. Sin embargo, queda pendiente lograr que en la vida diaria efectivamente puedan ejercerlas. Uno de los campos en los que ha habido logros ha sido el ámbito laboral, han llegado a ocupar cargos directivos, así como ser propietarias de sus propias empresas. El avance es real, pero aún es parcial. Veamos algunos datos:

De acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID, 2020) la tasa de participación femenina pasó de alrededor del 20% en la década de 1960 a más del 60% a inicios de la década de 2010, no obstante, se ha mantenido muy por debajo de la tasa de participación de los hombres, que supera el 80% en algunos países. Además, la pandemia del COVID-19 generó un retroceso de más de una década en los niveles de participación laboral de las mujeres en el continente americano. De acuerdo con datos del Informe Especial COVID-19 N⁰9 (CEPAL, 2021) la tasa de participación laboral de las mujeres en América Latina se situó en 46% en 2020, mientras que la de los hombres bajó a 69%. Asimismo, se registró una contundente salida de mujeres de la fuerza laboral, quienes, por tener que atender las demandas de cuidados en sus hogares, no retomaron la búsqueda de empleo. Adicionalmente, las brechas de desigualdad salarial persisten, en algunos sectores las mujeres llegan a ganar hasta 30% menos que los hombres, rebasando la brecha salarial de género estimada alrededor del 20 % a nivel mundial (ONU, 2022).

Otro aspecto importante a considerar es la calidad del empleo, es decir que muchas mujeres accedan a un trabajo remunerado no implica que éste cuente con todas las prestaciones que establecen las leyes y acuerdos internacionales en la materia. De acuerdo con la ONU (2021) la mayoría de las mujeres que trabajan tienen que aceptar salarios bajos, jornadas de trabajo prolongadas, escasas oportunidades de ascender, exposición a riesgos de salud y seguridad en el trabajo, vulnerabilidad a la violencia y el acoso. Además, gran parte del empleo femenino ocurre en sectores en la economía informal. Tal precariedad las pone en una desventaja objetiva hoy y hacia el futuro, pues amenaza su capacidad de poder contar con una pensión, tener vivienda propia, recursos o acceso a la salud. Por lo cual, sigue siendo indispensable que gobiernos y empresas se comprometan activamente en transformar las prácticas laborales en apoyo a la igualdad de género y al empoderamiento de las mujeres.

Elvia Ramírez
Elvia Ramírez León

Consultora, profesora y activista. Experta en políticas públicas con perspectiva de género y derechos humanos; economía social y solidaria, y ciudadanía plena. Miembro de la Delegación Oficial Mexicana en la 57 CSW y en la 60ª Reunión de la Mesa Directiva de la Conferencia Regional de la Mujer de la CEPAL en 2021. Es Secretaria General de la Red Mujeres, Desarrollo, Justicia y Paz, A. C., con Estatus Consultivo en el ECOSOC de Naciones Unidas. Consejera y Directora del Programa de Empoderamiento Económico y Social con Perspectiva de Género de la Cátedra UNESCO de “Género, Liderazgo y Equidad” de la UdeG. Integrante del Comité Directivo de la Women’s Democracy Network Latinoamérica y del Observatorio de Participación Política de las Mujeres en Querétaro. Y Co-Fundadora de la Red Hemisférica “Somos Lideresas” en el marco de la IX Cumbre de las Américas. Recientemente, se incorporó como líder del fortalecimiento institucional de la Fundación "Grandeza de las Mujeres Mexicanas".

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