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El camino para constituir una empresa en México

Es indudable que México se consolida como un imán para los emprendedores y los inversores internacionales que buscan aprovechar un entorno favorable para el establecimiento de empresas y la atracción de inversión extranjera directa al contar con: numerosos tratados de libre comercio, entre ellos el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC); una población joven y fuerza laboral diversa que incluye una amplia gama de habilidades y especializaciones; apoyos del gobierno para inversionistas extranjeros; y una ubicación geográfica privilegiada que lo convierte en un punto de entrada y salida para el comercio en América Latina y el mundo. Su proximidad a los mercados de América del Norte y América del Sur lo coloca en una posición estratégica para el intercambio comercial y la expansión de negocios. 

Es importante que todo empresario que busque expandir su negocio y/o establecer una empresa en México conozca los pasos clave para comenzar sus operaciones. 

El primero es contar con un plan de negocios, identificar el público objetivo, las fortalezas del producto o servicio, investigar costos del mercado y una vez que se tenga una visión sólida, será el momento de adentrarse en los aspectos legales y burocráticos. 

El segundo es la elección de una denominación o razón social para registrar la empresa, para esto, es recomendable contar previamente con varias opciones y solicitar a la Secretaría de Economía la autorización de su uso. 

Luego de esto, se deben elaborar los estatutos sociales para presentarlos ante un Notario o Corredor Público y de esta forma iniciar la constitución de la sociedad mercantil, definiendo el objeto social de la empresa, el cual debe ser lícito, viable y concreto, alineado al plan de negocios, definiendo el esquema de administración y las posiciones que tomarán las decisiones.

Después de obtener el acta constitutiva, se inicia una serie de procedimientos esenciales que dan forma legal a la nueva entidad empresarial y permiten su funcionamiento fluido en el entorno económico, como es la inscripción en el Registro Federal de Contribuyentes (RFC), que actúa como una identificación fiscal única y obligatoria para la persona moral, involucra la presentación del acta constitutiva y la realización de trámites específicos ante las autoridades fiscales del Servicio de Administración Tributaria (SAT) y otras instituciones gubernamentales.

El siguiente paso vital es la inscripción en el Registro Público de la Propiedad y del Comercio, que le confiere a la empresa una existencia legal en términos de propiedad y comercio. No solo garantiza la protección de los derechos de propiedad y facilita la transferencia de bienes inmuebles o activos, sino que también otorga a la empresa una mayor credibilidad en el mercado.

Una vez completado este proceso, la empresa se posiciona de manera sólida en el ámbito comercial y legal, lo que es fundamental para sus operaciones y su reputación. Además de su impacto en la legalidad y la credibilidad de la empresa, estos pasos también tienen implicaciones significativas en el acceso a servicios financieros. Contar con el RFC y la inscripción en el Registro Público de la Propiedad y del Comercio es a menudo un requisito para abrir cuentas bancarias corporativas. 

Ahora bien, toda empresa requiere personal, por lo que, en caso de que contratar trabajadores, se debe de dar de alta tanto a la sociedad como a sus trabajadores ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), sin olvidar que, en caso de que la empresa requiera talento extranjero, ya sea para capacitación o la ocupación de un cargo, es importante contar con la Constancia de Inscripción de Empleador ante el Instituto Nacional de Migración, para emitir las ofertas de empleo correspondientes.  

Es importante considerar otros trámites y permisos adicionales por parte del gobierno municipal y estatal, como son la licencia de funcionamiento y el visto bueno de protección civil.

El proceso de expansión empresarial hacia nuevos mercados es una emocionante pero desafiante travesía. En este viaje hacia lo desconocido, las oportunidades son abundantes pero los riesgos también son palpables, por lo que es importante contar con un equipo especializado que guíe a las empresas en su caminar hacia una transición exitosa y más suave, en tierras extranjeras.

Juliana de Oliveira Costa

Ella es una destacada abogada brasileña y Socia Directora de la firma de abogados y contadores De Oliveira & Asociados, S.C. Con más de 23 años de experiencia en el área corporativa. Ha asesorado exitosamente a empresas extranjeras en su establecimiento en México, posicionando a su firma como un referente en la región del Bajío.

 

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